No toda experiencia en urología es experiencia en HoLEP.

El crecimiento prostático benigno afecta a millones de hombres, y hoy existe una alternativa quirúrgica que se ha posicionado como el estándar de oro mundial: la enucleación prostática con láser de holmio, conocida como HoLEP. Sin embargo, a medida que crece su popularidad, también crece el número de médicos que la ofrecen — y no todos con el mismo nivel de preparación.

Saber elegir a tu cirujano puede ser la diferencia entre un resultado óptimo y una complicación evitable.

Lo que debes preguntarle a tu urólogo antes de operarte

1. ¿Cuántos procedimientos HoLEP ha realizado?

HoLEP es una técnica con una curva de aprendizaje significativa. Los estudios publicados en urología señalan que un cirujano requiere entre 50 y 100 casos para alcanzar resultados consistentes y seguros. Por debajo de ese umbral, los tiempos quirúrgicos son mayores y el riesgo de complicaciones aumenta.

Pregunta directamente: «¿Cuántas cirugías HoLEP ha realizado usted, no su equipo?»

2. ¿Dónde y con quién se entrenó?

Un entrenamiento estructurado — en un centro de alto volumen, bajo supervisión de un experto reconocido — no es lo mismo que haber observado algunos procedimientos o haber tomado un curso introductorio. El cirujano debe poder describir con claridad dónde hizo su formación específica en HoLEP.

3. ¿Con qué frecuencia realiza esta cirugía actualmente?

La habilidad técnica se mantiene con la práctica continua. Un cirujano que opera HoLEP semanalmente conserva un nivel de destreza muy diferente al que la realiza ocasionalmente. La regularidad importa tanto como el número acumulado.

4. ¿Qué resultados reporta y cómo los mide?

Un especialista comprometido con su práctica lleva registro de sus propios resultados: tasas de continencia urinaria postoperatoria, necesidad de reintervención, tiempos de cateterismo y estancia hospitalaria. Si el médico no tiene esta información disponible, es una señal de alerta.

5. ¿Tiene acceso al equipo adecuado?

HoLEP requiere un láser de holmio de alta potencia y un morcilador de próstata. No todos los hospitales cuentan con este equipamiento. Confirma que el centro donde te operarás dispone de la tecnología correcta y en buen estado.

Por qué la especialización importa más de lo que parece

Un urólogo general competente puede ser excelente en muchos procedimientos, pero HoLEP exige un dominio técnico específico que no se adquiere por osmosis ni por ser urólogo certificado. La certificación en urología es el punto de partida, no el criterio de selección.

Buscar al especialista más conveniente geográficamente o al de precio más accesible puede tener consecuencias reales: incontinencia urinaria prolongada, necesidad de reoperación o resultados funcionales subóptimos que afectan directamente tu calidad de vida.

La consulta es parte del diagnóstico

Antes de tomar cualquier decisión, agenda una consulta donde el médico evalúe tu caso de forma integral: estudios de flujo urinario, ultrasonido prostático y valoración de síntomas. Un especialista serio nunca indicará cirugía sin esta información.

Si tienes dudas, busca una segunda opinión. En una decisión quirúrgica, eso no es desconfianza — es prudencia.


El Dr. Miguel Ángel Bonilla Becerril es urólogo certificado por el Consejo Nacional de Urología y especialista en cirugía HoLEP en la Ciudad de México. Para consultas o información, contáctanos a través de WhatsApp.

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